Docencia
INMUNOGLOSARIO
Célula dendrítica
Jesús Fernández Felipe
Laboratorio de Respuesta Inmune Innata, IdiPAZ. jesferfe@gmail.com

Continuando con el inmunoglosario, en este número nos trasladamos a la letra D para hablar de las células dendríticas, es decir, las células del sistema inmunitario encargadas de presentar los antígenos.
Para entender el origen del nombre de estas células nos remontamos a 1868. Paul Langerhans, un reputado patólogo alemán, estaba estudiando la piel humana mediante diferentes tipos de tinciones cuando encontró unas células diferentes al resto. Estas células presentaban prolongaciones, por lo que consideró que pertenecían al sistema nervioso puesto que parecían neuronas. A pesar de no seguir estudiándolas, decidió llamarlas células de Langerhans. No fue hasta caso 100 años después, cuando Ralph M. Steinman y Zanvil Cohn comenzaban su postdoc en 1970. Se incorporaron al laboratorio de Robert Mishell and Richard Dutton, que estudiaban el procesamiento de antígenos por los macrófagos en el bazo. En 1973, Steinman observó unas células en el bazo que no parecían macrófagos, sino que tenían muchas prolongaciones. Por esta razón las llamaron dendríticas, del griego δενδρίτης ‘dendrítēs’ perteneciente al árbol, ramificado). Estas nuevas células eran capaces de activar a los linfocitos hasta 1000 veces más que otras células del sistema inmunitario. Al analizar su membrana encontraron una gran expresión de las proteínas pertenecientes al MHC o complejo de histocompatibilidad, es decir, la maquinaria para presentar antígenos a sistema inmune adaptativo.
De esta manera, y sin ellos saberlo, acababan de descubrir unas células esenciales para la respuesta adaptativa y que actualmente se emplean para potenciar la respuesta inmunitaria por ejemplo en el cáncer. Por otra parte, estas células no se encuentran sólo en el bazo, sino en otros órganos como la piel, aunque en esta mantienen la nomenclatura de células de Langerhans. Finalmente, este descubrimiento le permitió a Steinman compartir el Premio Nobel de Medicina en
2011 con Jules A. Hoffman y Bruce A. Beutler, que describieron cómo los patógenos y moléculas derivadas de ellos pueden activar proteínas específicas como son la familia de los receptor tipo Toll (TLR). Así, el Premio Nobel se concedió a la investigación sobre la activación del sistema inmune innato y adaptativo.
Volumen 43 | Núm. 3
